Tip rápido: cómo proteger el suelo y las paredes el día del traslado

Imagen de una habitación con el suelo cubierto con film para protegerlo con cajas de mudanzas

Un sofá que roza la pared recién pintada, una esquina de armario que araña el parqué: los daños del día de la mudanza casi nunca son intencionados, pero sí evitables. Proteger el suelo en mudanza es uno de esos detalles que se dejan para el final y que, bien resueltos, ahorran disgustos y facturas de pintura.

¿Cuánto tiempo lleva colocar unas protecciones básicas? Menos de lo que se tarda en discutir con el casero por una marca en la pared. Repasamos qué materiales usar, dónde colocarlos y qué errores se repiten con más frecuencia el día de la carga.

 

Por qué merece la pena proteger suelo en mudanza y paredes antes de cargar

Proteger suelo en mudanza significa cubrir con material adecuado los puntos de paso —pasillos, entradas, rellanos— por donde van a circular muebles pesados y cajas apiladas. No se trata solo de estética: un suelo dañado en el momento de entregar un alquiler puede suponer un descuento directo de la fianza.

 

Qué materiales usar para proteger paredes y rincones

Las mantas de mudanza y el cartón corrugado son los materiales más habituales para proteger paredes en pasillos estrechos y rellanos de escalera. En las esquinas, unos protectores de espuma sujetos con cinta evitan la mayoría de los golpes accidentales durante el transporte de muebles grandes.

El suelo agradece un tratamiento distinto: film protector adhesivo para tarima o parqué, y planchas rígidas de cartón en las zonas de más tránsito, como la entrada del portal o el ascensor. Cuestan poco y evitan reclamaciones incómodas después.

En comunidades con zonas comunes recién reformadas, algunas administraciones de fincas incluso piden por escrito que se protejan portal y ascensor antes de autorizar la mudanza. Merece la pena preguntar con antelación si existe esa norma, para no llevarse una sorpresa el mismo día de la carga.

 

Consejos de mudanza para evitar daños con muebles voluminosos

Con los muebles grandes, el riesgo no está solo en el traslado interior, también en giros y pasillos estrechos. Desmontar patas, puertas y cajones antes de mover un armario reduce el volumen y, de paso, el riesgo de golpes contra el marco de las puertas.

¿Merece la pena perder diez minutos desmontando una cómoda? Casi siempre sí, sobre todo si la alternativa es forzarla por un hueco que se le queda pequeño. La seguridad en vivienda también depende de cómo se manipulan los objetos, no solo de lo que se proteja antes de empezar.

En Mudanzas Trallero llevamos protecciones específicas para suelo y paredes en cada servicio, porque evitar daños es tan importante para el cliente que se va como para el que llega después.

 

Cuida tu vivienda también en el último tramo del traslado

El día de la mudanza pasa rápido, y es fácil relajar la atención en el último viaje al camión, justo cuando ya se ha protegido casi todo. Mantener las medidas hasta el final evita que un descuido eche a perder el trabajo previo.

Retirar las protecciones con calma, sin prisa por dejar la vivienda impecable en cinco minutos, también forma parte del proceso. Un buen trabajo de protección no sirve de mucho si se retira de forma brusca y deja marcas de cinta adhesiva justo al terminar.

En Mudanzas Trallero nos ocupamos de proteger suelo en mudanza y paredes desde el primer mueble hasta el último, para que el traslado no deje marca en la vivienda que dejas ni en la que estrenas.

 

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